Cadena de acontecimientos
Vamos a hacer una porra sobre cómo van a transcurrir los días de hoy y mañana, claro está, en relación con el tablet.
Para los que hayan estado debajo de una piedra en los últimos años, el tablet es una cosa de lo que todo el mundo, menos Apple, lleva hablando meses, y que todo el mundo, menos Apple, ha dicho que se va a anunciar mañana.
Bien, pues vamos con la secuencia de acontecimientos. Como es una secuencia, el lector puede suponer que se va a producir, secuencialmente, en el orden descrito.
- Todos los makeros andamos hoy como pollos sin cabeza. Sin comer en todo el día, tomando café por litros, sin llegarnos la camisa al cuerpo.
- Cadena de leaks (todos de mentira), con supuestas fotos/vídeos robados del aparatín en la factoría de Cantón.
- Algún que otro leak con visos de realidad.
- Excitación máxima minutos antes del comienzo de la Stevenote.
- Decepción máxima para unos, minutos después del final de la Stevenote, histeria incontrolable en otros.
- El más decepcionado es ése que en su vida ha tocado un Mac, pero que lleva camisetas de Panic, que se siente estafado porque el cacharrín no le va a bajar a hacer la compra, o porque sólo sale en USA, o porque no lo van a sacar a la venta hasta dentro de tres meses*.
- Analistas que no saben ni cambiar una bombilla, se lian la manta a la cabeza y lanzan previsiones sobre las astronómicas cifras de ventas.
- Los que siempre protestan, protestan porque la batería del cacharro no es reemplazable. O porque no corre Firefox. O por las dos cosas. O por que no se puede usar un stylus. O porque se va a rallar la pantalla. O porque se les ha colado una señora en la cola del súper.
- Algún analista, por aquello de marcar diferencias, se lanza a la piscina y predice el fracaso del aparatín. ¿No veis que no tiene batería reemplazable?
- Se cae twitter.
- Al mismo tiempo, los makeros nos hemos quedado sin adjetivos épicos, y empezamos a sentir el golpe del bajón de adrenalina.
He dicho.
*Nota: Reality bite.
Me conozco uno del punto 6 o F, que debe andar por aquí, y que gasta un nombre igualito que el del autor de la entrada
(curioso: en Google Reader la lista me sale numerada y aquí “letrada”, cuestión de estilo(s), supongo…)
Maravillas del CSS, efectivamente. Y lo otro, es lo malo del hype, que siempre deja a alguno con ganas de más. Pero como el del nombre proteste, me lo mandas que lo reeduco yo enseguida…