Pandereta y faralaes
No es la primera vez, y me temo que no será la última, que me quejo amargamente del gusto de la colonia española local por perdurar los tópicos patrios más casposos.
Pero lo de hoy bate todos los records del mundo. Vean el contenido del último email masivo de la lista de distribución del Consulado General de España en este pueblo:

Exacto: clases de flamenco. Que digo yo, que ya puestos, ¿qué tal si el mes que viene promovemos un poco la siesta? ¿Y qué tal una feria sobre la tortilla de patata para marzo?
Luego, claro, nos quejaremos cuando la gente nos diga “From Spain? That’s nice, you spend all day long drinking beer and dancing flamenco, right?”
O no, porque a la vista está que los únicos que se quejarán serán su seguro servidor y EE.