Modernitos que semos
Primera vez (bueno, segunda, pero la primera no me apeteció sacar las manos de los bolsos para hacer la foto) que veo esto: cajero automático con pantalla táctil. Que lo mismo no es noticia para nadie…

Cool-factor por las nubes. Sin embargo, quedarse un minuto delante del cajero observando, sirve para constatar el pánico que le tenemos los seres humanos a la más mínima modificación en la interfaz de aquello que estamos acostumbrados a usar, por un lado, y por otro, que el paradigma de la pantalla táctil no funciona para muchísima gente. Hay quien se pierde sin botones, y punto pelota.
Por cierto, en el caso concreto de estos cajeros, no sólo se han eliminado botones físicos, sino que se ha cambiado por completo el número y ubicación de las opciones disponibles.
Total, que el cajero táctil ha terminado siendo el que menos cola tiene. Lo que le hace más atractivo aún…
Pues como vayan como las máquinas táctiles de Renfe España ……