Le inspecteur est ici
Si no lo he dicho antes, lo digo ahora: en este pueblo, en general, la autoridad (sea Gobierno, organizadores de un evento, management de un edifico) tiende a ser bastante paternalista.
Por ejemplo, en cuanto hace “frío” (menos de 17 grados) el Gobierno te recuerda que te pongas una chaquetilla, o como el caso que nos ocupa, y por alguna extraña razón que desconocemos, también al llegar el frío el management del edificio se despacha con lo siguiente:
Les sugiero que pinchen y lean con detalle.
Téngase en cuenta que el folletín en cuestión nos los han metido a todos en los buzones (a parte de colocarlo en los lugares habituales para los avisos), algo que sólo había pasado, en dos años, con las instrucciones de higiene a seguir cuando se produjo el primer caso de gripe A en el edificio.
Y ahora, comparemos el aviso con la realidad. Dejemos aparte que para llegar a mi casa (en el piso 23, lo que elimina que me entren por la ventana), un caco tiene que pasar al menos a dos porteros y dos puertas que sólo se abren con “smart card”. Más la verja metálica que tenemos todos por delante de la puerta (es normal dormir en verano con la puerta y ventanas abiertas y la verja cerrada, para intentar que haya corriente) y la puerta en sí. Bien, eso lo dejamos aparte.
Porque la realidad es que en Hong Kong puedes dejar la cartera, el ordenador y el móvil encima de la mesa cuando te estás tomando un café en el Starbucks (se siente, es lo que hay) e irte al servicio, porque a la vuelta van a seguir ahí. O puedes dejar el bolso y el abrigo colgados de un árbol del parque e irte a correr por ahí una hora, porque a la vuelta el bolso y el abrigo van a seguir ahí. O puedes dormir con todas las puertas de la casa abiertas de par en par, en un bungalow en medio de la selva, y nadie, aparte de los monos, entra en tu casa. Tres ejemplos de experiencias vividas en primera persona, por cierto.
En fin, que por más que uno quiera poner siempre cara de poker, hay veces en las que es inevitable levantar una ceja. Estos en Vallekas no sobrevivían ni una hora…

Después de leer las instrucciones (carefully) … comienzo a pensar que si uno no guarda las cosas de valor en casa, ¿dónde las va a guardar? Tema aparte: yo nunca dejaría un duplicado de mis llaves a un “trabajador de la decoracón” ¬¬
Buen fín de semana.