Los negativos están en lugar seguro: II
Aquí va otra de esas fotos de las que no deberían ver nunca la luz. Por cierto, se ruega a menores sin supervisión y a adultos con sentido estético que se abstengan de seguir leyendo.
Parque del Templo del Cielo, Pekín, un día de agosto con un calor asfixiante, después de horas de respirar de todos los contaminantes cancerígenos disponibles en el catálogo.
Servidor, como puede apreciarse, en su mejor recreación de lo que aquí se llama “el fantasma blanco” (es decir, occidental generalmente pasado de peso y sudando como un pollo), se deja fotografiar delante de vaya Vd a saber qué.

Detalle de la cara de sorna con la que dos locales observan la estampa:

Por cierto, el autor tiene la satisfacción de terminar el post dejando caer que, desde esa foto, ha perdido casi 20 kilos. Y, ya que está, el autor también quiere hacer notar cuánto le gusta hablar de sí mismo en tercera persona.
Muy grande la expresión de estos dos señores, por cierto… ¿20 kilos? Madre mía chico que tipín se te va a quedar… si es que sólo de arroz no se pué alimentar uno!!!
Saludos desde Madrid César