A+
Decir que la sociedad honkonesa es “altamente competitiva” es quedarse más que corto. Desde la más temprana infancia, los pintorescos locales están encajonados en un camino que no tiene salidas laterales: el del éxito.
Para conseguir el éxito, hay que conseguir, en primer lugar, entrar en la Universidad, algo que muy pocos logran. Para entrar en la Universidad hay que tener muy buenas notas, aparte de mucho dinero o mano izquierda con el banco para obtener un buen préstamo.
Por eso, la obsesión de padres e hijos, pero sobre todo de padres, es conseguir el mayor número de A+ posibles (la máxima calificación). Y en eso, en un sitio donde se afeita un huevo, no se escatima en gastos (bueno, en eso y en productos y servicios de belleza).
Los padres reservan plazas en academias de inglés para sus hijos aún no nacidos, los suplementos alimenticios que potencian la capacidad intelectual son múltiples y se anuncian por todas partes, los niños están en orden de marcha (en uniforme escolar, yendo y viniendo de una clase a un tutor o viceversa) los siete días de la semana, incluyendo las épocas de vacaciones… se hace lo que sea necesario para garantizar el “éxito”.
Por un lado, eso lleva a un número de suicidios adolescentes altísimo, que se refleja de forma macabra, por ejemplo, en el bombardeo de anuncios de televisión en mayo-junio y septiembre en los que se recuerda lo bella que es la vida aunque suspendas, por otro a que niños, adolescentes y universitarios, llenos de colgantes de animalitos babosamente cutes maten por conseguir subir su media una milésima de punto.
Pero a lo que vamos hoy es a otra manifestación de este fenómeno: el de los tutores estrella. Tutores que desde vallas publicitarias, anuncios en televisión y autobuses, prometen proporcionar la clave para el éxito. “The best, you bet!”, “Get an A”, “A factory” son algunos de los eslóganes que acompañan a muchos de los anuncios en los que poses épicas y peinados imposibles son acompañados por descripciones como “Tutor de categoría internacional”, “Tutor reconocido en todo el mundo” y similares.
The Dark Side, un blog local que tiende a dedicar demasiado tiempo a glosar las bonanzas de fomentar las relaciones carnales entre el occidente masculino y el oriente femenino, presenta hoy un vídeo, producido por unos estudiantes de la Hong Kong University sobre uno de los “imperios” del tutoreo local. Obviamente, el vídeo carga demasiado las tintas sobre el pésimo inglés del tutor que se define como “experto internacional en inglés”, que para eso está hecho por gente de la HKU, que tienden a ser un pelín elitistas, pero refleja bastante bien de qué va el tema. O más bien, de qué no va.